Te explico lo que me ocurre. LA NORMALIDAD
LA NORMALIDAD
¿Qué has sentido cuando has llegado a la caja para pagar y te has dado cuenta que te has dejado un producto por no haberlo anotado en la lista de la compra? Seguramente, tu corazón acelerará su palpitación, abrirás la boca y el aire ya no entrará plácidamente a los pulmones...estarás al borde de una arritmia.
A continuación, toca decidir si vas a por el producto o lo dejas estar. Analizas la situación...hay un elemento que va a decidir la elección: la cola de personas que están esperando a que acabes. Es entonces cuando decides hacer esperar a esa multitud e ir a buscarlo, o bien, optas por descartarlo.
¿Verdad que incomoda hacer esperar a la gente? Pues, si tu eres de ese tipo de personas (que le incomoda hacer esperar a las personas) que sepas que siempre encontrarás a alguien que delante de tus "morros" te harán ver que tu tiempo les pertenece y te harán esperar. Y eso, enfada, cabrea y molesta...
Pues, en ese momento me encontraba yo, esperando que la clienta recorriera todo el supermercado porque se había dejado no sé qué...Al llegar a la caja tocaba hablar con la cajera, claro...qué calor, que si las vacaciones...en esto, que la cajera le comenta "cierto, el lunes volvemos a la normalidad".
¡Quieto todo el mundo!
¿A qué normalidad se refería?
En principio, lo relacioné con el inicio de la rutina diaria después del periodo vacacional, pero profundicé un poco más y me vino un pensamiento que hizo cuestionarme qué es eso de la normalidad. Y ya empezaron a surgirme un montón de preguntas.
¿La normalidad es tener todo el día ocupado haciendo cosas desde la primera hasta última hora del día?
¿La normalidad es no disponer de un tiempo para ti?
¿La normalidad es no disfrutar de la familia fuera del tiempo que dedicamos a ella con normalidad? Porque el tiempo que le dedicamos no es para disfrutar sino para las tareas obligadas que debemos realizar impuesta por nuestro sistema de vida.
¿La normalidad es esperar a que llegue agosto para poder disfrutar de nuestro tiempo haciendo lo que nos plazca?
Al final, acabé pensando que hemos normalizado nuestra manera de vivir como si fuese normal cuando es todo lo contrario.
Así pues, lanzo un reto para todos/as, hagamos que durante el día la anormalidad sea nuestra manera de funcionar, o como mínimo, que vaya ocupando cada vez más nuestro tiempo. Empecemos tan solo con una única tarea que nos encante y nunca conseguimos hacer.
Yo, voy a dedicar una hora al día a caminar por el bosque.
El tiempo pasa...no lo convirtamos en normal.
Luchemos por nuestra libertad.
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