SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE Capítulo 29
SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE
Capítulo 29
Tras la fiesta en el Plonchón para celebrar que Mauri junior, como árbitro, tendría una nueva oportunidad para ascender, tod@s fueron a dormir despertándose al día siguiente, un sábado más, preludio de la gran final del torneo Molinete que se celebraría el domingo.
Quesada se levantó, aseó y mirándose al espejo no puedo más que pensar:
Pero
¡Qué arte tienes, jodio!
Esta expresión le recordó que empezaba la Semana Santa. Puso en marcha el televisor para ver esas magníficas procesiones que ocupaban de norte a sur todo el territorio nacional.
Pero, querid@s lector@s, no se lleven ustedes a engaño...muy devoto, lo que se dice muy devoto, no es. Simplemente, le gustaba recordar los restaurantes que había frecuentado. En realidad, tenía su propia guía de restaurantes Michelín, la Quesadín. Era curiosa su manera de puntuarlos, pues siempre encontraba algo en cada uno de ellos para no darles una nota baja. Todos obtenían un queso como puntuación, los máximos 4...tan solo, existía uno que puntuaba con 5, el Botafumeiro en Barcelona.
Así pues, viendo por televisión esos majestuosos pasos que recorrían las calles de Sevilla, en realidad a lo que se dedicaba era a mirar los restaurantes que se dejaban ver entre cristos y vírgenes. Se regodeaba cada vez que pensaba que había estado en uno de ellos...
Casa la Viuda, he estado
Don Carlos, he estado,
El Pintón, he estado...
Le entró la nostalgia al recordarlos. De repente, se le abrieron los ojos, los pelos se levantaron como cohetes a punto de volar, las piernas temblaron al ver su Cervecería Giralda...esa que le traía unos recuerdos inolvidables.
Tengo que ir ahora mismo.
Ipso Facto, tomó el móvil y puso en el grupo de wasap GI🏀
¿Quién se apunta a comer en Sevilla?
AVE reservado a las nueve de la mañana.
Una cincuentena de componentes GI🏀 se presentaron en la estación del tren deseos@s de pasar la Semana santa junt@s. No obstante, la alegría se convirtió en tristeza, el AVE iba con tres horas de retraso debido a una avería por lo que llegar a Sevilla a la hora de comer era imposible. Cabizbaj@s iniciaron el retorno a sus respectivas casas hasta que apareció Dos Santos con su autobús de línea de la ciudad.
Pero ¿cómo quieres que vayamos en autobús?
No llegaremos en horas, exclamó Quesada
Subid y callad que a las doce
estamos rezando el ángelus en Sevilla.
Una vez ocupados los asientos, Dos Santos hizo una maniobra más de aquellas tipificadas como infracción grave según el código de circulación. Volantazo, giro brusco hacia la derecha, pequeña bajada por la montaña y ya estaba en la vía del tren conduciendo a toda máquina, nunca mejor dicho.
Tod@s quedaron estupefact@s por esa maniobra...
Jaja Quesada, por la autopista no llegaremos,
pero por la vía del AVE sí.
¡Qué grande eres Dos Santos,
qué grande!
Ferran nos guiará que se conoce el trayecto a las mil maravillas.
De algo me tiene que servir el trabajar en el tren treinta años, añadió Ferran. Mira Dos Santos, alerta que el semáforo está en rojo.
Pero ¿también hay semáforos en la vía del tren?
¡Qué horror!
Tranquilo, que tengo el mando a distancia para cambiarlo a verde.
Vía libre Dos Santos.
Pisa a fondo que hasta Sevilla todo es bajada. Jeje
De acuerdo Ferran, meto la sexta y allí vamossss.
Aleu, llamó por teléfono Quesada,
Aleu a las doce estamos en Sevilla,
prepara la ruta de restaurantes.
Te paso mi guía Quesadín.
Pero ¿cómo vais a estar a las doce si salís a las nueve de Barcelona?...
Tú enciende la televisión que ya te enterarás, jajaj.
Venga zanganada, a cantar:
🎵🎵Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña
y como veía que no se caía fue a llamar a otro elefante.
Dos elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña
y como veían que no se caían fueron
a llamar a otro elefante...🎵🎵🎵
Dos Santos,
faltan cinco minutos para llegar a Sevilla.
¡Lo has conseguido!
Exclamó Quesada.
Me sobran esos minutillos por si queréis pararos
a tomar un café rápido jeje.
Agarraos que voy a esquivar la estación.
Nueva maniobra temeraria tipificada como grave en su nivel más alto, esto quiere decir, con alevosía y...sin vergüenza alguna.
El autobús inició una subida por un pequeño terraplén, y como todo lo que sube baja, se precipitó por un sendero que conducía al río Guadalquivir. Tal era su velocidad que de un salto lo traspasó en dirección a la Torre del Oro...
Gira Dos Santos que no la pegamos
contra la Torre, gritó Quesada
Pero ¿cómo quieres que gire en el aire?
Venga zanganada, cuando diga
tod@s a colocarse bruscamente
en la parte izquierda del autobús...
¡YAAAAAAA!
Y sí, amig@ lector/a, de esta manera el autobús se ladeó y pudo esquivar por centímetros la Torre que durante siglos sirvió como defensa de los enemigos de la ciudad.
El autobús aguantó el golpe contra el pavimento de unas de la calles más céntricas de Sevilla donde el Paso de la Vírgen del Rocío hacía acto de presencia. A unos pocos metros Dos Santos pudo hacerse con el autobús estacionándolo en un callejón.
Todo el mundo gritó horrorizado ante este despropósito y la policía empezó a buscarlos.
Madredelamorhermoso, exclamó un asustado Marín...pero
¿os habéis bebido el raciocinio? ¿Cómo salimos de aquí?
Descendiendo del autobús, Aurich llamó la atención de tod@s:
Pero, un momento, esa cara me suena.
Si es el malvado Julián con sus tropa de ratas inmundas.
Mi señor, mi señor, mire, son los piojosos de GI🏀, dijo Eduard.
Pero ¿qué hacen en ese autobús?
Gentucillaaaaa,
¿es que tenemos que coincidir hasta en Sevilla?
A caso ¿nos seguís?
Mira malvado Julián, replicó Quesada,
calla que estamos en un apuro y no sabemos cómo salir de esta.
jajja, ya veo...sois vosotros a los que busca la policía.
Jaja como me gustará veros encarcelados.
Tranquilos, os llevaremos pan y agua,
comentó Eduard con ironía.
A lo que Toni le respondió:
¡El pan te lo metes por donde te quepa!
Desagradecido, es Semana Santa y el pan no se desprecia.
A ver, os podría ayudar por una vez...se me ocurre algo😏
les comentó Julián.
Acercaros gentucilla y hagamos una melé.
Transformaremos el autobús en un paso.
Pero, la condición es que yo sea el Cristo Nazareno que llevará la cruz. De esta manera, toda Sevilla me adorará,
me recibirá con flores y cánticos.
Julián el Nazareno
me llamaréis a partir de ahora.
¿Julián el Nazarenooooo?
Gritó un Aurich desencajado.
O hacéis esto u os envío a la Benemérita.
Grande y libre nuestra Guardia Civil. Gritó Carvajal
No teniendo más opción, la cincuentena de componentes de GI🏀 aceptaron la propuesta. Había que actuar rápido porque la policía estaba a punto de encontrarl@s.
Ya me diréis cómo transformamos un autobús
en un paso de semana santa...
Tranquilo Marín, ahora te lo muestro, comentó Julián.
Carvajal se aproximó con dos troncos de árbol de los que habían quedado esparcidos por el aterrizaje forzoso y los colocó debajo del autobús en su parte trasera y delantera.
Por favor ¡qué hombretón! exclamó Marga
al ver a Carvajal, un gigante de dos metros y unas manos enormes con un tronco en cada hombro.
Cubrieron con un faldón aterciopelado color morado toda la estructura.
Fue cuando Julián apareció vestido de Cristo, corona de espigas, larga túnica, pecho descubierto ensangrentado y pies descalzos alzándose hasta el techo del autobús. Carvajal, le hizo llegar una inmensa cruz de madera que ocupaba toda la estructura. Debajo de esta un inmóvil Julián ordenó con solemnidad:
Ahora os toca a vosotros pueblo
¡Alzadme!
Venga zanganada vamos a subirlo entre tod@s,
les indicó Quesada.
Y, como si de costeler@s profesionales se tratase, se colocaron debajo de los troncos.
Gallego, dirige a esta muchedumbre en los pasos,
exigió Julián.
Preparados
¡subid!
ordenó
Milagrosamente, el paso se alzó. De esta manera, nació la Hermandad GI🏀recorriendo la madrugá sevillana, esencia pura del catolicismo, dignificando el recorrido que Cristo nuestro Señor dos mil años antes recorrió entre lágrimas y dolor.
Balanceo Hermandad GI🏀,
derecha, izquierda, derecha, izquierda...
ordenaba un Gallego pletórico con su nuevo cargo de capataz o jefe de costaleros.
Ostras como pesa esto, se quejaba un Carod enrojecido por el esfuerzo.
Ya no puedo más, balbuceaba un JuanFra a su vez.
Vamos no seáis quejicas, les apretaba Mauri.
Os quisiera ver yo en el triatlón, exclamó Soler.
Gallego, Gallego susurró en voz baja Julián,
Gallegoooo, falta la música... la saeta, Gallego.
Pero, quién quieres que cante...
¡a ver tú misma Montse! Canta algo.
¿Yoooo? valga'm Déu! si yo no sé cantar.
¡Canta!
que estamos pasando por el ayuntamiento de Sevilla.
Así pues, Montse se arrancó a lo Pantoja, que digo, a la más grande, a la Jurado cantando la saeta del Cristo de los gitanos:
Aaaaaaaaaaaaaaayy
¿Quién me presta una escalera
Aaaayyay
Para subir al madero
eeeyyyyyeee
Para quitarle los clavos
ayaaayaaaaaaa
A Julián el Nazareno?
eeyaaayyyyy
Oh, la saeta, el cantar
aayaaaayyyyy
Al Cristo de los gitanos
eeeeeeeeeee
Siempre con sangre en las manos
yyyyyyaayyy
Siempre por desenclavar
eeeeeeeyyyyyaaaaa
Olé, emocionó a tod@s los presentes en el balcón, las lágrimas emanaron de las personas que estaban rodeando el paso.
Viva la Hermandá GI🏀 gritó pletórico Quesada...
Vítores y más vítores sonaron en el centro de Sevilla por esa joven Hermandá GI🏀.
Pero ¿esto cuándo se acaba?
Se quejó de nuevo un más enrojecido Carod.
Por favor, que yo no estoy para estos trotes,
gritó una Silvia con sus piececitos sucios por el alquitrán.
Hábilmente, Dos Santos vio una oportunidad para salir del camino del centenar de pasos de la noche sevillana...
Girad a la derecha, indicó.
Se metieron en un callejón, aparcaron el paso, le quitaron el faldón, Dos Santos al volante gritó:
¡Vámonos de aquí pitando!
Espera que falta Montse, hizo ver Merche.
Berasaluce acompáñame que iremos a buscarla, dijo Quesada.
Los dos se dirigieron al centro de la ciudad. Quedaron perplejos al ver a Montse cantando des del balcón de ayuntamiento al lado del mismísimo alcalde.
Pero ¿de dónde ha salido usted? Señora
De la Hermandá GI🏀, digo, ole.
Pero, usted no es andaluza
Nooo, yo catalana y a mucha honra.
Mire Señora Montse, llega la hermandá de Sevilla.
Cante una saeta catalana a su paso por este humilde ayuntamiento.
Hecho, respondió Montse.
Y arrancó con aquella canción catalana...
En Joan petit com balla,
balla, balla,balla...
(¿Cómo baila el pequeño Juan? Canción infantil tradicional catalana)
La van a ostiar, exclamó Quesada,
vamos a sacarla de ahí...
Con un salto Berasaluce alcanzó el balcón del ayuntamiento.
Montse ven antes que te ostien cuando sepan la traducción
que de saeta esto tiene poco.
Con sigilo se fue desplazando hacia Berasaluce que la cogió en sus brazos y la sacó de allí a la carrera.
Ya estamos tod@s, vámonos Dos Santos,
gritó Marche
y partieron hacia Barcelona. En la televisión del autobús la noticia principal con la que abrían los telediarios era:
"Una joven Hermandá GI🏀 se presentó en la Madrugá de Sevilla, con un majestuoso Julián el Nazareno, una cantaora y un paso bailando al son de una saeta catalana conocida como
En Joan petit com balla,
balla, balla, balla".




Jajaja... Ai què bo, què bo!! Brillant història de Setmana Santa. Bons dies de vacances!!
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