Te explico lo que me ocurre. Un halo de aire fresco.
Te explico lo que me ocurre.
Un halo de aire fresco
Un halo de aire fresco...
Lo necesito, pero no al salir de la habitación de ese gélido hospital, sino para entrar. Cierto, no deja de ser una reacción contradictoria, pero con total seguridad, ese halo de aire fresco que lleve conmigo le llegará a ella aún con vida que es cuando lo necesita.
Antes de entrar me asomé al ventanal del hospital. De repente, un pensamiento me sobrevino...
"Cuando tienes personas queridas enfermas
hasta un día lluvioso, frío y con niebla
te parece maravilloso"
Tumbada en la cama y con su rostro oculto tras la mascarilla de oxígeno me miró con los ojos casi cerrados, con esa mirada apagada pero cariñosa que tan solo una madre le regala a su hij@...que únicamente un hij@ enamorad@ de su madre la entiende.
¿Qué voy a hacer ahora sin ti? hijo.
Esperarme, Mama, esperarme.
Su cara, en ese instante, reflejó tranquilidad. Sus ojos volvieron a brillar, sus labios dibujaron una tímida sonrisa. Esas palabras la hicieron sentir que seguiría estando con ella, tan solo, se iba de... vacaciones, exacto, de vacaciones y cuando tocase hacer las mías volveríamos a estar junt@s. Eso, sí, junt@s, junt@s...maldita sea, que no te vea llorar, pensé.
No estaba sola en ese doloroso viaje, simplemente había comprado el billete para las merecidas vacaciones antes que yo. Un billete, sin duda, asignado el día que naces...Claro, ya lo entiendo -reflexioné- en realidad únicamente tenemos unas vacaciones en nuestra vida. Siempre decimos que estas son para descansar, exacto, para no hacer nada...y eso es en realidad lo que hacemos cuando abandonamos este mundo, descansar. Debe ser por eso que todo el mundo se despide deseando que descanse en paz.
Mama, te vas de vacaciones al destino que has elegido, le susurré. Volarás como tanto te gusta y nunca pudiste, no necesitarás un avión sino unas alas que los angelitos te regalarán. Esos angelitos que cantaba Machín. Te alzarás, entrarás por el portal divino y Dios, al que tanto amas, te estará esperando y detrás suyo ¡ohhhhh! Mama, detrás suyo aguardando tu llegada estará Papa, tu hijo, tu madre y tu padre, tu hermanita...va a ser un momento mágico para ti.
No pude seguir, la saliva taponó las cuerdas vocales, un nudo en la garganta, unos ojos llorosos, un dolor en el pecho...un corazón dolido.
¡Qué bueno eres!
Siempre esa postura de esperanza, de lucha, de quererme hacer feliz...
¿Qué voy a hacer ahora sin ti? hijo.
Esperarme, Mama, esperarme.
Mama, te he dicho alguna vez que te quiero...
¡Ahora me lo dices!
Más vale tarde que nunca.
Reímos. Nunca una sonrisa había sido tan divertida como dolorosa a la vez.
Lo siguiente fue el silencio...
Lo intento reflejar con este espacio en blanco...ese silencio verbal, pero no mental. Seguíamos conectad@s a través del pensamiento. Cada un@ de nosotr@s con nuestras imágenes.
Enfermera, enfermera...mi madre no respira.
Tranquilo, está volando hacia el cielo, pensé. Recuerda que los angelitos de Machín le regalarán alas, que Dios la recibirá, que su familia la espera...maldita sea, falacias, tonterías, simplemente mi mamá se fue. Creció en mí ese egoísmo de hijo malcriado que todo lo quiere para él. Sí, la quiero para mí ¿qué pasa? Caí al suelo, arrodillado lloré sin consuelo.
Entre sollozos recordé la fortaleza de mi madre en vida, así que me levanté, extendí los brazos, miré el cielo trazando su camino e inspiré profundamente. La percibía dentro de mí, expiré y noté que ese halo de aire fresco con el que entré en la habitación me rebotó. En ese momento, me embargó un sentimiento de libertad. Recordé unas palabras que me decía siempre "Hijo, cuando me vaya quiero verte feliz". Sosegado me levanté.
Dentro del tren que me conduciría a casa, el revisor me pidió el billete, se lo mostré...joven hoy viaja solo compruebo. Sí, mi madre partió en otro tren...entiendo, lo siento. Me puso su mano en el hombro, joven, entonces ya no necesitará más este billete...quizás sea hora de comprar uno nuevo, que le transporte por otros senderos...se lo introdujo en el bolsillo de la chaqueta...nunca perdemos a nuestros seres queridos del todo si los recordamos y desapareció.
Todo y haber pasado unos años, al respirar profundamente, sigo sintiendo ese halo de aire fresco. Ahora, soy yo quien lo necesita cada día.
Espérame Mama, espérame...




Puro sentimiento de amor, te felicito y lo paso a mí hermana 😘
ResponderEliminarYo pienso que aun esta aqui.
ResponderEliminarQue bonitas palabras le dedicas a la mama,si estuviera viva estaria muy orgullosa de ti.Aunque ella vive denyro de nuestros corazones.FLORY
ResponderEliminarQue bonito relato ,ella esta orgullosa d ti,lo se
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