SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE Capítulo 33
SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE
Capítulo 33
"Primero fue Gallego quien se levantó de su silla, después Carvajal que ya alzaba los brazos reflejando la victoria y finalmente Julián saltó pues veía como el tiro entraba" (Cap.32)
EBA 68 - EBT 69
Nuestro equipo de GI🏀 juniors
había perdido.
Tras ese segundo tiro libre lanzado y anotado por el jugador de la Escuela de Baloncesto Tristeza todo el equipo se unió en un solo abrazo en el centro de la pista. Acercándose a nuestros abatidos chicos de la Escuela de Baloncesto Alegría empezaron a llamarles perdedores y riéndose de ellos fueron a recoger la copa que haría entrega la alcaldesa de la ciudad doña Colacau.
Nuestro DJ Iván, micro en mano, intervino para tod@s los asistentes:
Como segundo clasificado del sexagésimo torneo Molinete
recogerá el premio su capitán el Nen,
haciendo entrega del mismo
el presidente del comité nacional de árbitros sr. Julián:
Abotonándose el primer botón de la americana, sabedor que en ese momento era el centro de atención, no quiso desaprovechar ese instante de gloria que le otorgaba su cargo, por lo que haciendo lo mismo con el segundo y hasta el tercero se aproximó al Nen entregándole la copa como segundo clasificado, no sin antes regalarle unas palabras:
más bien deberíais caer en el olvido.
Tenlo presente chico, solo se recuerda a los campeones...
toma tu copa y ves a llorar a tu papá
para que te consuele como hace siempre con la gente débil.
El Nen, intentando entender esas palabras, estiró los brazos para recogerla, pero Julián la dejó caer al suelo deliberadamente.
Recógela del suelo perdedor, le susurró.
A mis pies, Nen.
Las risas de Carvajal, Eduard y Gallego contrarrestaron con la de los presentes donde un Quesada le gritó:
Julián, en la calle tienes pagada una copa
solo tienes que venir conmigo que es gratis,
así podré explicarte cómo se entregan los trofeos.
Como primer clasificado recoge el premio la Escuela de Baloncesto Tristeza. Hace la entrega de la copa la excelentísima señora doña Colacau como edil de la ciudad...
Colacau miró desafiante a nuestro speaker Iván recriminándole a gritos:
¡Usted! se dice edila,
intente introducir un lenguaje inclusivo en su presentación,
valga'm Déu amb aquests homes prehistòrics!
(válgame el Señor con estos hombres prehistóricos)
Ui! quina emoció...
Noi, felicitats per tan lloable victòria...
Perdone señora, pero no la entiendo, llo... ¿qué?
le interrumpió el jugador.
Noi ¿qué no entiendes el catalán? Redéu!
Julián, viendo que la alcaldesa Colacau empezaba a entrar en estado de shock, se le acercó, la miró, agarró de la mano y le sussurró:
Qué bonito es el catalán,
muerte a los que lo llamen dialecto,
honores para los que lo definan como idioma...
Esas palabras ejercieron un efecto reanimador a la Colacau.
Sí, idioma, exacto señor...
Julián, mi nombre es Julián,
Sus castells
(sí, exclamaba la alcaldesa),
balls de bastons
(siiii),
botifarra amb seques
(síiii),
la Sagrada familia
(sí),
el seny català...
(SÍ, SÍ i SÍ!!!!)
Honor y gloria para esa tierra de guerreros incansables
en constante lucha por sus ideales, idioma, tradiciones...
en fin, su Patria.
Una Colacau absorta ante esas palabras cayó rendida a los brazos de Julián.
¿Cómo me ha dicho que se llamaba?
Mi nombre es Julián, más concretamente
Caballero Don Julián de San Sebastián,
hermosa dama Doña Colacau.
Por el ventanal del pabellón asomaba una hermosa luna llena...señal inequívoca, junto con esa galantería de Julián, que ésta había vuelto para vengarse de la derrota contra él, tal y como predijo la bruja de Asturias en su última intervención:
"Dormid, dormid y liberad vuestra mente de lo acontecido, susurró suavemente la Bruja de Asturias...liberadla hasta la próxima luna llena cuando sea ella la que exija su revancha ante el caballero don Julián de San Sebastián. Dormid y olvidad." (cap.25)
Nooooooo, gritó Eduard, otra vez noooooo .
¡¡¡¡¡Ha vuelto la bruja de Asturias!!!!!!
Vuestro cometido ahora, caballero de San Sebastián,
será enfrentaros a ella a modo de alejarla de vosotr@s
y que su atracción no convierta vuestra vida en maldita.
Toni entró en hipnosis, sus oscuros ojos se abrieron con la mirada puesta en el horizonte señalando el camino hacía la abadía de Palamós, donde se recuperaba una Marta Macedonia, la extinta Cleopatra de Palamós, del conjuro del sexo opuesto.
Volvieron las antorchas. Abriéronse paso entre la oscuridad, la niebla y el frío húmedo que cortaba la piel de los rostros de nuestr@s amig@s de GI🏀. Una vez en la Abadía nuestro padre Ángel les recibió con malas nuevas:
Os esperaba, Marta está mal,
no se recupera,
de hecho, ya le hemos mostrado el camino hacia el Señor.
Y que os parece si antes hacemos que actúe la ciencia,
comentó nuestro DOC Vallès.
DOC Víctor, Maite vamos a examinarla, indicó.
Será por delante de mi cadáver, advirtió el padre Ángel.
Si es necesario... comentó Toni,
precisamente, no tengo nada que hacer en este instante.
Marta Macedonia yacía en la cama inconsciente. Los doctores revisaron sus constantes vitales, estaba viva, pero debían actuar rápido.
La espalda, se queja siempre de la espalda,
les hizo ver la madre superiora.
Berasaluce y Carvajal giraron su cuerpo para que nuestro DOC Víctor la examinara.
Ummm tiene un disco fracturado
y unas cuantas vertebras dañadas.
¡Oh, no, maldición! exclamaron,
el desánimo se apoderó de lo@s presentes.
DOC, tienes que hacer algo,
le susurró nuestra enfermera Maite.
Para saber qué debo hacer
necesito operar.
¡Adelante! gritaron tod@s sabedores que no había nadie más capacitado para esa intervención que nuestro DOC Víctor.
Pero,
no tengo las herramientas necesarias.
Fue entonces cuando Dos Santos sacó de su mochila un cúter. Siempre viajaba con ella por si su autobús se averiaba.
Hombre Dos Santos,
no me refería a ese tipo de herramientas,
pero...no tenemos otra cosa.
Toni, necesitamos alcohol,
le pidió la enfermera Maite.
¡Cómo me conoces Maite! jeje...
Extrayendo de su chaqueta una hermosa petaca donde grabado se leía:
La vida solo es vida y nada más.
se la entregó, no sin antes darle un pequeño sorbo.
Anestesia,
necesitamos anestesia...
De eso me encargo yo, dijo Zamora.
Sentándose en la silla episcopal, ante el desprecio del padre Ángel, se quitó el calcetín y se lo entregó a Maite que lo recogió apartándolo con rapidez de su cuerpo.
Por favor Zamora
¿desde cuando no te los cambias?
Lo acercó a la boca de Marta Macedonia que quedó totalmente anestesiada.
El DOC Víctor hizo una excisión con el cúter en la espalda de Marta y pudo comprobar que necesitaba unir la zona fracturada.
Necesitamos clavos, por favor.
Fue cuando nuestro DOS Santos abrió nuevamente su mochila y le dio cuatro.
¡Brillante, Dos Santos, brillante!
exclamó VM.
También, tengo tacos del ocho, jiji
Pero, ¡qué bestia eres hijo!
le dijo Marga.
Necesitamos a Luz.
Más luz para Maite, pidió Zamora.
He dicho a Luz, no más luz,
que no te enteras hija.
Nuestra compañera Luz se acercó para pasar trapos húmedos por la frente de Marta.
El DOC Víctor acabó la intervención y nuestro DOC Vallès cerró la herida.
La operación ha sido un éxito,
informó Maite.
¡Biennnn! gritaron tod@s,
aplaudiendo la nueva heroicidad del equipo médico GI🏀.
Una Marta aturdida logró incorporarse para dar unos pequeños pasos por ese viejo suelo que no hacía más que constatar la antigüedad de la abadía. Nunca un caminar fue tan valorado, ni siquiera el del primer hombre que llegó a la luna. Esos pasitos manifestaban que nuestra Marta, que tantas alegrías ha dado y dará a esta historia, estaba perfectamente recuperada.
El padre Ángel, se aproximó a la imagen del cristo que presidía la sala.
Gracias Señor
por habernos traído a tus sierv@s para sanar a Marta.
Ell@s han representado tus brazos
en este espacio terrenal.
Que yo lo entienda, dijo Dos Santos,
este tío dice que Dios se he metido dentro de nuestro DOC Víctor
y, como si fuese una extensión de él, la ha salvado.
Pero, esto ¿qué infamia es?
No es un infamia amigo Dos Santos,
esto es fe,
le aclaró nuestro compañero Jaume.
Ya con Marta recuperada, iniciaron el retorno a su bar Plonchón, como marca la tradición, a modo de celebrar la feliz recuperación de Marta. Pero, a la salida de la abadía observaron a Julián en la cima del campanario retando a la luna. Un quejido fuerte proveniente de Marta indicando que el dolor venía de su barriga, rayos, truenos y lluvia hacían presagiar una tormentosa salida. La luna exigía la revancha...
AMIG@S
Quisiera dedicarle este capítulo a nuestra Marta pendiente de una operación de espalda. Intervención que saldrá muuuuuy bien y así lo deseamos tod@s nosotr@s, sus compañer@s de GI🏀
Gracias por leerme
AMIG@S, SI OS APETECE, PODÉIS HACER COMENTARIOS PARA SABER QUÉ OS PARECE ESTA HISTORIA.










Comentarios
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!