Reflexiones para ti. El pensamiento diferente.
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(agradecido en especial a es@s 28 seguidor@s)
no deja de ser una mierda!
...pues se convierte en una lucha continua, primero contra todo el mundo, después contigo mismo y no sé qué es peor.
Aterra el pensamiento diferente, aquel que no es aceptado por ser atípico. Siempre ocurre lo mismo. Todo y que éste es el que marca tendencia, precisamente por esa diferenciación, nos empeñamos en enterrarlo hundiendo en la miseria a su creador/a que puede llegar a percibir un aislamiento social por no ser comprendido/a. L@s que hayáis sentido esto me entenderéis cuando hablo de la impotencia que genera la incomprensión. No ser comprendido puede llegar a provocar soledad.
La soledad extermina y aísla tanto al pensamiento único como a su autor/a.
Predicar en el desierto, duele, mata. Te oyen, pero no te rscuchan. L@s que más intentan empatizar, que está bien, pero a veces no es suficiente.
Empatizar ¡qué demoníaca palabra! por mal entendida. Nuestro siglo va camino de ser el más empatizante del mundo. Se insiste en que nos pongamos en la piel de la otra persona. No, si no es eso: no se trata de comprender al prójimo sino a sus palabras... a su mensaje.
Insistir constantemente a una sociedad que empatice quiere decir que está enferma. Empatizar no es una técnica del comportamiento humano que se pueda obligar a realizar, sino más bien es un sentimiento que para conseguirlo debe estar precedida por una gran capacidad de entendimiento. Si entiendes sientes, si no entiendes copias modelos, conductas... si copias pierdes tu identidad y si pierdes tu identidad mueres como individuo único y libre de pensamiento y acción...no hay más.
El peaje a esto no debe ser nuestro aislamiento social, más bien, debemos cambiar, no de manera de actuar, sino del entorno que nos oprime a perder nuestra diferente visión de las cosas.
Permitir que acoten o dirijan nuestra pensamiento es tanto como consentir que nos roben una parte de nuestra libertad como individuos.
Seamos valientes para conseguir mantener nuestra autenticidad. No esperemos quemarnos en el infierno lleno de cobardes y sigamos brillando orgullos@s por tener el potencial de crear ideas a través nuestro libre, único y diferente pensamiento.
No obstante, sería un iluso creer que todo esto es posible sin tener en cuenta el entorno en el que nos movemos. Tengamos presente que las ideas no se imponen sino que se explican, razonan y adaptan al medio...difícil composición.
Todo tiene un límite, no todo vale para ser aceptad@. Esta es la cuestión: la aceptación. Por ella perdemos nuestro pensamiento, por ser aceptad@s perdemos nuestra autenticidad. Asumiendo el chantaje de la aceptación social empieza nuestro declive como individuos, aunque a veces...es la única solución, pero debería ser momentánea. Si perpetuamos el no dar alas a nuestro pensamiento lo lamentaremos toda la vida.
Cuando las personas que han mantenido su rumbo en la vida desaparecen de ella, es lo primero que se les recuerda: "fue una persona íntegra que mantuvo su libre pensamiento durante toda la vida sin importar lo que opinasen los demás. Murió siendo libre". Pues, ¡ostras! la sociedad debiera valorar esto en vida, tendría que ser más valiente.
Si habéis llegado hasta aquí😅 agradeceros que me hayáis acompañado en esta reflexión, que surgió en un ámbito de mi vida donde me sentí desplazado, y no por no ser comprendidas mis ideas, sino por no haber tenido la habilidad para ponerlas en práctica. No obstante, no me voy a flagelar, simplemente, lo tomo como una enseñanza más.
Que nos dejen pensar en y con libertad...que nos permitan respirar para vivir y para ello precisamos del oxígeno que produce el pensamiento diferente.
Entender, aceptación, autenticidad, libertad...valores que bien vale la pena luchar por ellos.






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