Reflexiones para ti. Sentirse vacío...
Reflexiones para ti.
Sentirse vacío
10.000visitas, gracias a tod@s.
El vacío interior, un espacio sin espacio, sin nada dentro que provoca soledad, tristeza pero también reflexión. Ese que nos transporta a un mundo que nos parece irreal, no obstante, existe. El que pensamos que nunca nos visitará, que no va con nosotr@s, ¡qué coño, qué cojones!, el que nuestro ego nos hace creer que solo aparece en aquellas personas sin espíritu, incultas y pobres...que no va con nosotr@s, pero que sin embargo, tarde o temprano, nos visita.
El vacío interior presenta a nuestro cuerpo sin órganos, un montón de carne fría, sin rumbo, ni ritmo, ni conciencia...
He perdido, ¿y qué? tengo derecho a perder, lo tenemos tod@s y hasta tengo derecho a no intentar nada, lo tenemos tod@s.
Se llora bajo la fina lluvia a modo que las gotas de agua disimulen las lágrimas, así nos pasamos media vida, llorando en soledad, derramándolas sin darnos cuenta que estas son las que realmente nos van a cambiar la vida o van a acabar con ella.
El vacío, el llanto y la derrota cuando se unen manifiestan lo que sentimos en un momento concreto de la vida. En realidad, estoy seguro que no describe lo que somos, pero cómo apartar un momento tan difícil de nuestra manera de ser.
La vida no está hecha para cobardes, pero tenemos derecho a serlo porque no existe nadie que no haya sentido miedo en su vida.
El respeto a sentirse vacío es nuestro, el poder cerrar los ojos y percibir que hemos fallado, sentir el dolor por el fracaso, el desánimo y hasta el sentimiento de acabar siendo un perdedor/a, es algo que poseemos en propiedad.
Sí, sí, nos hemos sentido poderos@s mientras construíamos nuestra vida...ilus@s, porque hemos intentado llenar el vacío como nos habían dicho, creyendo que haciéndolo así este nunca nos visitaría, nada más lejos de la realidad.
El vacío debe ser la antesala del cambio. No es más que un cuerpo desnudo ansioso por volver a vestirse. Al llenarlo por dentro, la mente funciona, el corazón late, las manos fabrican, las piernas nos transportan, al llenarlo por dentro recobramos el sentido de vivir, que no es más que saber aprovechar el tiempo que se nos ha otorgado, un tiempo eso sí, que no hemos pedido, pero que no por eso debemos desaprovecharlo.
El vacío desaparece cuando lo llenamos de ilusiones y lo vaciamos de dolor.
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que os hicieseis seguidor@s.



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