SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE Capítulo 10
SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE
Capítulo 10
Sílvia, Nat
¡hijas!
Papá, no respira...
Joan, el padre de Sílvia y Nat, dos de nuestras queridas auxiliares de mesa de baloncesto de GI🏀, forjó una inmejorable trayectoria dentro del arbitraje nacional, sobretodo, en su faceta como anotador (la persona que anota en un acta los puntos en un partido de baloncesto). Tarea que compaginó a la perfección con la de componente del área de designación del comité (persona que elige los partidos que tienen que dirigir l@s árbitr@s) junto con su inseparable y buen amigo Ramon. Unidos formaban el tándem perfecto para ayudar a unos jóvenes árbitr@s en su camino hacia el éxito.
El día que Ramón viajó a Ítaca (expresión utilizada cariñosamente por Merche, otra gran componente de GI🏀 y excelente auxiliar de mesa, en su particular despedida para con aquellas personas que dejan este mundo de viv@s), ese día, el dolor se apoderó, ya no tan solo de nuestr@s componentes de GI🏀, sino también del mundo del baloncesto en general quedando patente en un funeral triste, lento y envuelto con un mantón grisáceo provocado por un cielo cubierto de oscuras nubes. El viento hizo acto de presencia con largos y ruidosos silbidos, arrancando las hojas de los árboles chocando bruscamente sobre el rostro de l@s asistentes.
Siempre existe un recuerdo para nuestro Ramon.
La ambulancia llegó con celeridad. Durante el trayecto hacia el hospital, a Joan le sobrevino todo tipo de imágenes de su familia💗, sus amistades y, como no, sus inseparables compañer@s de baloncesto de GI🏀. Recordó como ese grupo de jóvenes árbitr@s le transmitieron un cariño personal que él agradecía pero que humildemente consideraba exagerado.
Entre el ruido ensordecedor de la sirena empezó a oír una voz que le resultó familiar...
La ambulancia no avanzaba por un tremendo atasco en la carretera. Sílvia sentía que se les agotaba el tiempo. Nat, su hermana, le recordó que nuestro DOC Víctor tenía la consulta cerca y propuso ir allí.
¡Víctorrrr!
gritaron desesperadamente las dos hermanas en la consulta.
Nuestro DOC salió gritando ¿qué pasa?
Al percatarse del estado de Joan se dio cuenta de la gravedad de la situación y comprendió el por qué de esos gritos.
Por fortuna, junto con nuestro DOC se encontraban otro de los doctores de GI🏀 Vallès y Maite, nuestra querida enfermera, que asistieron con premura a Joan.
Pero, Joan ya había emprendido el camino junto a su amigo Ramon por ese largo arbolado, grisáceo y oscuro sendero que los conduciría a otro luminoso y brillante.
¡No hemos podido hacer nada, maldita sea!
se lamentaba un Víctor abatido.
Lo Hemos intentado todo, dijo Vallés visiblemente afectado.
Entre lágrimas Maite no dejaba de abrazar a Joan.
Soy incapaz de decírselo a Sílvia y Nat, balbuceó Víctor con la cabeza baja y la mirada fija en la camilla.
Vallès y Maite se miraron sabiendo que uno de los dos debía hablar con ellas.
Ya se lo digo yo, comentó Maite, me une una buena amistad con estas chicas...bueno, con toda la familia.
Pero, la realidad es que no hizo falta articular palabra alguna... las caras de nuestr@s tres profesionales expresaban a la perfección lo sucedido.
Nat y Sílvia se abrazaron entre llantos, desconsoladas y, mirando a nuestros doctores, no pudieron más que abrazarl@s empatizando así con ell@s.
Tanto los doctores como Maite abandonaron la clínica en el coche de Víctor que abatido pensó en ir a casa de su amigo Carod, brillante abogado de GI🏀 y con unas de las mejores reservas de whisky del país.
Carod ¡abre, por favor!
Pero, amig@s ¿qué ocurre?
Velozmente, JuanFran y Jara, también abogados de nuestro GI🏀, que estaban con Carod por un asunto profesional, les arroparon con cálidos abrazos, de aquellos que agradeces cuando ocurre una desgracia.
Vallès les explicó lo sucedido...
Al acabar su relato, Carod sacó su mejor Whisky, les sirvió una copa a cada un@ y tod@s se sentaron delante de la chimenea recordando lo que había representado la persona de Joan en sus vidas y lo mucho que les ayudaron sus consejos.
Ahora, ya estará con Ramon, comentó JuanFra con su mirada perdida.
¡Sin duda! Exclamó Jara, tenemos ya una serie de compañer@s que nos estarán viendo desde algún lugar velando por nosotr@s.
Se generó un ambiente espiritual de aquellos que únicamente se producen cuando las personas hablan des del corazón.
Un momento especial interrumpido por el timbre...eran Viki, Marga, Marta y Montse (también excelentes auxiliares de mesa y componentes de GI🏀) que al ver el coche del DOC Víctor aparcado delante de la casa de Carod decidieron ir a saludarlos.
La escena que se encontraron no era la esperada. Una vez dentro, con su copa de Whisky en la mano, las cuatro amigas se sentaron delante de la chimenea junto con Maite, Vallès, Jara, Juanfran, Víctor y el propio Carod.
Primero fue el llanto, luego la risa al recordar anécdotas de Joan y finalmente, el silencio...ese silencio que te transporta quién sabe dónde, ese silencio doloroso.
Observando como ardía la leña, comentaron que se acercaban unos días difíciles en los que tod@s l@s amig@s de GI🏀 debían arropar a nuestras queridas Sílvia y Nat.
Gracias por leerme
AMIG@S, SI OS APETECE, PODÉIS HACER COMENTARIOS PARA SABER QUÉ OS PARECE ESTA HISTORIA.





😘😘😘😘😘
ResponderEliminarQ bonito relato y con cuánto cariño
ResponderEliminarVíctor, com és nota q això ho has escrit des del cor.
ResponderEliminarPell de gallina. Molt emocionada. Moltes gràcies..!!
ResponderEliminarMe ha parecido un texto muy conmovedor y a la ,conque respeto y cariño lo cuenta Victor.
ResponderEliminarAixo solament pot escriure'l el mes germa Victor.Es la millor persona que conecta a la vida.Tot sentimental!. T'ESTIMO!
ResponderEliminarQuan de carinyo i emocio hi poses en tot. Ets fantastic !!
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