SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE Capítulo 16
SERIE GENERACIÓN INCREÍBLE
Capítulo 16
Guillén sentado en el centro de la espectacular mesa oval de roble macizo apoyada sobre una pareja de majestuosos leones en las esquinas y una imponente leona en el medio que, a su vez, presidía el despacho del presidente de la Federación Nacional de Baloncesto, se dirigió a Ernest como Presidente del Comité Nacional de Deportes y le comentó:
Amigo Ernest, en breve entrará el malvado de Julián para pedirte que dimitas debido a la huida que tuvisteis en avión del pabellón de baloncesto para que el Pare llegase al nacimiento de la Nena donde dos F18 os obligaron a aterrizar (capítulo 6)
¡Vaya! comentó Ernest algo avergonzado. Parece que las noticias vuelan. Si, eso, jaja vuelan como lo hicimos nosotr@s jaja.
Perdón Guillén, no me he podido reprimir.
En ese instante, sin llamar a la puerta ni pedir permiso para entrar, de un puntapié Eduard, fiel escudero de Julián, la abrió y arrojando pétalos de rosas por el suelo gritó:
Abrid paso al omnipresente Julián, sabio del consejo federativo y responsable del Comité Nacional de Árbitros
¡Dios le otorgue una larga vida y lucidez para limpiar de piojosos esta magna federación!
Ernest poniéndose en pie y alzando la voz exclamó:
¡Entrad Lord Vader, sabio del lado oscuro. Que Lucifer le otorgue una larga vida en el infierno para que se quemen en él los piojosos de sus amigos!
Julián, mirando con desprecio a Ernest, le susurró...
Ya sabes donde está la puerta de salida.
¡A ver de qué vas a vivir ahora!
Guillén, prosiguió Julián, entre el dinerito que te has embolsado y ahora escondiendo toda la patética historia que pasó con el Pare y los F18 no vas a salir de esta.
Tu dimisión a cambio de salvarle el culo tanto a Javi, Xavi, Marga, Carlos Y Ana. Todos los que estuvieron en ese encuentro.
A Ernest no lo salva nadie. Su cargo lo condena.
Tienes cuarenta y ocho horas. Dimite o todos a la calle
¡He dicho!
Y no te olvides de convocar elecciones.
Eso, eso..a convocar elecciones. Repitió Eduard.
Más tarde, en su despacho, Julián meditaba...
Bien, por una parte, Guillén dimitirá y habrán elecciones, por otra Ernest también se irá. Por tanto, como presidente Gallego debe ocupar esa plaza. Pero, necesitaré colocar a alguien afín a mí como presidente del Comité Nacional de Deportes. Con estos nombramientos no será difícil proponer un nuevo Director Técnico de la Federación, aunque hay que reconocer que Mauri, el actual, tiene mucha popularidad. Así pues, necesito dos nuevos candidatos.
Ahora bien, esta gente de Generación Increíble GI🏀 no dejan de molestar. Tengo que atajar ese problema...claro, su centro vital es la Escuela Alegría y...también el bar Plonchón como sitio de reuniones. Debo empezar por ahí.
Fiel escudero Eduard, organiza una visita a la Escuela Alegría para mañana bajo el pretexto que queremos impartir una conferencia sobre arbitraje a los chicos de allí.
¡Ah! y llama a un tal Carvajal de la Escuela de Baloncesto Tristeza para organizar una reunión con él.
Así pues, al día siguiente, Julián fue recibido en la Escuela Alegría por su directora Viki. Le presentó a Óscar que, como director técnico del centro, le explicó cómo se realizaba la práctica del baloncesto. Pero, algo ocurrió en ese instante...
De una de las clases salió la profesora Marta Macedonia con su larga melena morena y muy rizada, una chaquetilla de punto negra desabrochada, un top blanco que hacía resaltar sus redondeados senos y unos ajustados tejanos que daban una seductora forma a su cuerpo...ese cuerpo deseo de muchos hombres.
Marta Macedonia tenía un poder de seducción fuera de lo normal, de ahí que la conociesen como la "Cleopatra de Palamós". Sabedora de este hecho, provocó que muchos hombres cayeran rendidos a sus pies. Pero, en realidad, Marta tan solo buscaba menospreciarlos y humillarlos. Siempre llevaba un látigo en su bolso para flagelar a aquellos que sucumbiesen a sus deseos. Se sentía mujer al hacerlos sufrir.
No obstante, al ver a Julián, su inagotable imaginación no se dirigió hacia ese pensamiento de castigo, más bien sintió deseo...
¡Por fin, un hombre de verdad! pensó.
Marta te presento a...pero, Oscar fue interrumpido bruscamente por Marta que acercándose a Julián y alzando su brazo, con la mano inclinada hacia abajo para que Julián la besara, le susurró:
Soy Marta, tu Marta desde este instante si quieres.
Julián sintió un escalofrío en su interior, una sensación nueva para él. Agarró su mano con firmeza, la beso mirándole a sus grandes, negros y brillantes ojos y con una voz varonil le respondió:
Soy Julián, tu Julián desde este instante si quieres.
Oscar, escandalizado entendió que tres eran multitud...
Marta ¿puedes enseñarle las instalaciones? que tengo una urgencia.
No recibió respuesta alguna debido a que Julián seguía con su mirada fija en los ojos de Marta y esta le correspondía mordiéndose su labio inferior manifestando así un deseo lujurioso.
Gracias por leerme




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