Reflexiones para ti. ¡Ah! Vale, vale, vale...
¡Ah! Vale, vale, vale...
23.000 visitas, gracias a tod@s.
¡Ah!
vale, vale, vale...
quieres que alguien te explique ahora, con todo lo que llevas vivido, que este mundo es bonito, tanto, que vale la pena querer vivir en él.
¿Cómo?, ¿qué estamos rodeados de pocas cosas bellas?, ¡caramba!, ya veo que estás mal... Diría que todo depende de nuestra capacidad de percibirlas, o mejor dicho, del estado en el que se encuentre en ese momento dicha capacidad. Va, reflexiona...sabes que hay muchas, quizás tantas que no podríamos nunca enumerarlas todas.
¡Me cachis!, es que, nos hemos dejado convencer con esos mensajes que nos envían desde todos los estamentos que consiguen alterar nuestros pensamientos, tanto para lo bueno como para la malo...sí, no nos hagamos los dur@s...a veces, hasta lo consiguen.
Pero, ¿por qué todo lo bello casi siempre corresponde con lo que no tenemos? Esta pregunta es nuestra realidad diaria, su respuesta la verdad, que a menudo corresponde con la que no deseamos para nosotros, si no fuese así, existiría más gente feliz que, no me atrevería a decir infeliz, sino más bien, más que desengañada.
Desilusionada en cuestiones que se mueven entre lo sentimental y lo material. No soy un iluso, quiero vivir mejor, pero conozco cuales son mis límites, los buenos y los que me perjudican, y tú también, no te engañes. ¿Por qué nos es tan fácil dejarnos llevar por los que no nos convienen sabiendo que no los podemos poseer?. Esa manzana de Adán y Eva aún se sigue mordiendo...
Al final, tod@s conocemos la fórmula perfecta para conseguir ser felices, establecer un equilibrio entre aquello que poseemos y lo deseado. Fácil, venga, toca escribir en un papel lo que hemos conseguido, lo que nos queda por hacer, pero, alerta, inserta otra casilla para anotar lo que no podremos conseguir nunca, este es el inicio de la felicidad, sin duda, enfrentarse a nuestras debilidades.
Deseo explicarte algo, querida y querido lector, después de dos años ya de mi blog...
Voy a compartir contigo una frase, tan solo son unas pocas palabras, pero con un contenido poderoso, que me lleva a pensar que la vida tiene sentido, seguro, sí, quizás para muchos diferente al que le damos.
¿Estás preparado para leerla?, ¿para hacerla tuya? La frase más bonita que alguien me podría regalar es esta:
"Gracias por estar conmigo, aquí, ahora,
y durante todos los días de mi vida".
No necesito más. Es el mayor regalo emocional que puedo sentir, porque los buenos no, no, no se ven, no, no, no se tocan...los verdaderos son intangibles, envueltos de cariño eso sí, los grandes se sienten tan adentro como el corazón los pueda ubicar en su interior, como el alma los pueda asumir. No dejan de ser los más baratos, el abrazo, la sonrisa, el acompañamiento, la paciencia y el entender y respetar que cada uno somos distintos aunque no caigamos que con objetivos comunes.
Gracias por estar conmigo, aquí, ahora
y durante todos los días de mi vida...
arropándome.
Necesitamos besos y abrazos permanentes tanto como el respirar. Precisamos que alguien nos diga que somos importantes para ellos. Queremos sentirnos amad@s, queridos, deseados, en fin, en una palabra, importantes...para alguien. Y ante todo, urge darle un sentido a nuestra vida y eso tan solo se consigue cuando alguien te susurra al oído:
Gracias por estar conmigo, aquí, ahora y
durante todos los días de mi vida.
¿por qué no regalamos más este tipo de mensajes? Me parece algo en lo que vale la pena invertir nuestro tiempo, sinceramente es conmovedor.
Debemos ser competitivos (sí, alguien de números como yo lo necesita), pero no tan solo en lo material, sino también, en lo emocional. Hagamos de la compañía nuestro estandarte, sintamos que nuestro amor es importante para otros sin olvidar que nosotros también lo somos, porque cada uno ha nacido para dejar una semilla en la vida, una semilla que, sin duda, será regada por quienes la contemplen, por quienes la acompañen, por quienes la hagan crecer en su corazón.
No, no hemos nacido tan solo para ser felices o desgraciados, estamos aquí porque algo tenemos que decir y aportar en este mundo, algo que, lo queramos o no, dejará nuestro rastro allá donde vayamos.
Estamos obligados a preparar que se nos recuerde cuando no estemos presentes en este mundo y que nuestra ausencia provoque un pequeño recuerdo entre todas aquellas personas con las que convivimos. Ese pensamiento corroborará que el sentido que le dimos a nuestra vida fue el correcto y esto querrá decir que algo habremos hecho bien para ser eternamente recordados con cariño por los demás.
Gracias por estar conmigo, aquí, ahora y
durante todos los días de mi vida.
Sed muy felices...







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